Absceso anal; Absceso rectal; Absceso del ano y el recto
Es una acumulación de pus en el área del ano y el recto.
Las causas comunes son:
Los abscesos rectales profundos pueden ser causados por trastornos intestinales tales como enfermedad de Crohn o diverticulitis.
Esta afección se puede presentar en bebés y niños pequeños que aún utilizan pañales y tienen antecedentes de fisuras anales.
En los bebés, el absceso aparece a menudo como una protuberancia inflamada, roja y blanda al borde del ano. El bebé puede lucir intranquilo por la incomodidad pero, por lo general, no hay otros síntomas.
Un tacto rectal puede confirmar la presencia de un absceso anorrectal y se puede practicar una proctosigmoidoscopia para descartar otras enfermedades.
El tratamiento implica cirugía para drenar el absceso.
Los baños de asiento con agua tibia pueden ayudar a disminuir el dolor y la inflamación, además de hacer que el absceso sea más fácil de drenar.
El médico puede prescribir analgésicos y antibióticos.
El paciente generalmente se recupera con un tratamiento oportuno. Los bebés y los niños pequeños en general se recuperan muy rápidamente.
Es lo mas probable, necesita visitar a un especialista proctólogo.
Esta es una afección de las mas serias por que ya existe una infección en la zona anal, es prioritaria la intervención del coloproctólogo.
No necesariamente, la valoración del proctólogo es indispensable.